No todas las estanterías tienen que ser rectas y rígidas. La Ripple Shelf ondula suavemente a lo largo de la pared y, precisamente por eso, presta una atención especial a lo que se coloca sobre ella: una pequeña pila de libros favoritos, un puñado de figuras de madera o ese pequeño tesoro encontrado en la playa.
El borde elevado de la parte posterior enmarca todo con sutileza, haciendo que incluso unas pocas cosas sueltas formen enseguida un rincón cuidado. Hecha a mano en los Países Bajos, en pequeñas series, y disponible en una versión orientada a la izquierda y otra a la derecha, para que puedas colocarla exactamente en armonía con el resto de la habitación.
Incluimos la Ripple Shelf en la colección Kidsbarn porque combina espacio de almacenamiento y diseño sin convertirse nunca en una estantería común.