Sobre un fondo azul marino intenso, unos caballos dibujados a mano galopan entre pequeñas estrellas doradas, con un llamativo borde de rayas rojas que recorre la parte superior y aporta de inmediato un toque de carácter a la pared. Caballos marrones con pañuelos rojos, caballos blancos encabritados: el movimiento justo para mantener el interés sin resultar recargado.
Mientras que la versión de este diseño con borde azul es más tranquila y discreta, este borde rojo aporta un toque extra de energía. Ideal para una habitación infantil o juvenil que se atreva un poco más, y la base azul marino mantiene el conjunto en equilibrio. Funciona en un dormitorio de bebé, infantil o juvenil y, gracias a la base azul marino, no resulta marcadamente masculino ni femenino.