Un mosquitero sobre la cama infantil tiene algo atemporal. No es retro ni nostálgico; simplemente funciona, se ve bien y tranquiliza a los niños de la mejor manera. El Settle Bed Canopy de Ferm Living en color blanco roto es la versión más serena de esa sensación. La forma de tienda desciende sobre la cama como una casita acogedora, con una pequeña ventana a cada lado y una cortina enrollable. El algodón no está blanqueado y cuenta con certificación GOTS: no lleva pintura blanca, sino que conserva el color auténtico del tejido. Suspendido de un cordón de algodón, fijado a una barra de madera de pino con certificación FSC, queda colgado de forma discreta y bonita en cualquier habitación infantil. O de bebé. O en un rincón de juegos. Encaja en cualquier lugar donde un niño merezca tener su propio espacio.