Sobre un fondo suave en tono beige arena, aparecen filas de caballitos encabritados en silueta, alternando entre azul suave y marrón cálido, distribuidos entre finas líneas verticales de rayas con pequeñas estrellitas ocultas en ellas. Mientras que la colección Spanish Horses es más exuberante e ilustrativa, este papel pintado de caballos es mucho más sobrio: sutil, casi gráfico y, por ello, muy versátil.
Este diseño funciona bien si prefieres una base tranquila con un ligero toque temático, en lugar de una pared protagonista demasiado llamativa. El fondo beige también facilita combinarlo tanto con tonos de madera cálidos como con colores de acento más fríos. Queda bien en la habitación del bebé, el dormitorio infantil o la habitación juvenil y, gracias a su paleta de colores neutros, no resulta marcadamente masculino ni femenino.