Invisible Green™ (56) de Little Greene es un tono de verde profundo y discreto con un trasfondo histórico. El color se hizo popular gracias al paisajista Humphry Repton, quien recomendó este tono para cercas y vallas para que se integraran sutilmente en el entorno natural.
Esta pintura irradia calma, profundidad y sofisticación, y es perfecta para quienes desean crear un ambiente elegante y natural. Invisible Green funciona maravillosamente en salas de estar, comedores, oficinas o habitaciones infantiles donde se busca un efecto cálido y envolvente.
Disponible como pintura de pared y barniz en Kidsbarn, para que puedas terminar tanto paredes como madera con exactamente el mismo tono rico.